Reseña “Confesiones” de Kanae Minato

El profesor como figura de poder es una fantasía arrastrada del siglo pasado, hoy, la violencia dentro de las aulas viene del público hacia el escenario. Muestra de ello es el contexto educativo que describe Kanae Minato en Confesiones (2008):

“Por supuesto, los profesores también empezaron a recibir muchos más mensajes maliciosos. Un joven maestro recibió un mensaje de texto pidiendo su ayuda. El remitente dijo que su amiga estaba en problemas y le pidió que fuera a la entrada de un hotel cutre en el centro de la ciudad. Ahora, podría pensar que debería haber sido un poco más cauteloso, pero era joven y serio y se apresuró a ayudar, solo para ser fotografiado con la chica en el lugar comprometido. Sus padres se presentaron en la escuela al día siguiente, la policía se involucró y se convirtió en un incidente importante. Sus compañeros profesores sabían, por supuesto, que el pobre hombre simplemente había sido engañado. Lo supimos porque nos había dicho que era transgénero; había nacido con el cuerpo de un hombre, pero en realidad era una mujer. Incluso en estas circunstancias, sin embargo, no vimos ninguna razón para revelar la verdad. El joven mismo, sin embargo, estaba decidido a defender su honor como maestro, y terminó contándoselo a sus alumnos y sus padres. Pero toda esta tragedia, y el desastroso resultado para el maestro, había comenzado desde casi nada. De los sentimientos heridos de un estudiante al haberle dicho que dejara de hablar durante la clase”.

La novela es contada desde una impredecible y magistral multiperspectiva. Los atributos cinematográficos de su escritura son notorios y una de las coincidencias entre las reseñas que se han elaborado estos años, resalta, el deseo de leer un capítulo más. Lo que provoca “devorar” esta novela.

“Si recordará, toda esta discusión comenzó con la idea de la deficiencia de calcio, pero el calcio no es lo único que nos falta. En el pasado, los japoneses tenían un sentido del gusto refinado, pero en estos días se dice que cada vez más niños ni siquiera pueden distinguir entre el curry picante y el suave, un problema supuestamente causado por una deficiencia de zinc. Entonces, me pregunto acerca de todos ustedes, ¿qué tan sensibles son sus lenguas? A y B, específicamente, sus lenguas. Parece que todos se terminaron la leche, pero ¿alguno de ustedes notó un sabor extraño? ¿Quizás un poco como el hierro? Verá, agregué un poco de sangre a las cajas que fueron a A y B esta mañana. No mi sangre. La sangre del hombre más noble que conozco: el padre de Manami, San Sakuranomi”.

El trabajo docente parece ir a pique, la figura del maestro no es la de un sujeto respetable, ahora también es la de un payaso, un engreído o un sujeto demasiado torpe como para darse cuenta de que uno de sus alumnos es Spiderman. En ese sentido esta novela es una provocación, ya que la figura del docente devolverá la jugada maliciosa hacia sus alumnos, con una crueldad digna de los grandes villanos.

Prepárense para una de esas pesadillas recursivas donde la intuición de un final a la siguiente página se presenta en varias ocasiones, pero sin una sensación de nausea por repetición técnica y estilística. Y también, hay que prepararse para varios momentos de incomodidad ética y moral, por ejemplo: “Entiendo por qué el asesinato se considera un delito. Pero no entiendo necesariamente por qué es malvado en sí.”

*Confessions es una novela inédita en español, la traducción presente en esta reseña está determinada por las limitaciones bilingües del autor.